Todas nuestras mosquiteras incorporan una goma de alta calidad certificada, diseñada para resistir tanto altas como bajas temperaturas, sin deformarse ni deteriorarse con el paso del tiempo.
Se instala en frío, lo que evita que se deshaga con el calor del sol o los cambios bruscos de temperatura.
Gracias a este sistema:
La tela se mantiene firme, sin “bailar” o perder tensión.
La mosquitera no pierde centímetros ni se deforma con el uso.
Aumentan las prestaciones y durabilidad del producto final.
Un detalle invisible, pero clave para garantizar un funcionamiento perfecto durante años.