Qué hacer si se va la luz y tu persiana motorizada se queda a medias

Qué hacer si se va la luz y tu persiana motorizada se queda a medias

Cuando se produce un corte de suministro eléctrico, uno de los problemas más habituales en viviendas y locales con automatismos es que la persiana motorizada se quede a medias, sin terminar de subir ni de bajar. Esta situación puede generar inseguridad, falta de privacidad o incluso dejar una estancia expuesta al sol, al frío o a miradas externas. Saber qué hacer si se va la luz y tu persiana motorizada se queda a medias es fundamental para actuar con calma, evitar daños en el sistema y encontrar la mejor solución hasta que se restablezca la electricidad.

Por qué una persiana motorizada se paran cuando se va la luz

Las persianas motorizadas funcionan gracias a un motor eléctrico que acciona el eje de enrollado. Cuando se produce un corte de luz inesperado, el motor se detiene de forma inmediata, dejando la persiana exactamente en la posición en la que se encontraba en ese momento. A diferencia de las persianas manuales, el motor no permite continuar el movimiento sin energía, salvo que disponga de un sistema de emergencia.

Además, algunos motores cuentan con finales de carrera electrónicos que necesitan corriente para completar el recorrido. Si el corte se produce durante la subida o bajada, la persiana queda bloqueada temporalmente, sin posibilidad de movimiento hasta que se actúe manualmente o vuelva la electricidad.

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Comprobar si la persiana tiene sistema de accionamiento manual

El primer paso cuando la persiana se queda a medias es comprobar si dispone de un sistema de accionamiento manual de emergencia. Muchas persianas motorizadas incorporan una manivela o mecanismo auxiliar que permite mover la persiana sin electricidad. Este sistema suele estar situado cerca del cajón o integrado en el propio eje.

Si la persiana cuenta con esta opción, se puede bajar o subir manualmente con movimientos suaves y constantes. Es importante no forzar el mecanismo, ya que un esfuerzo excesivo puede dañar el motor o el eje. En viviendas donde los cortes de luz son frecuentes, este tipo de sistema resulta especialmente útil para mantener el control de la persiana en cualquier situación.

Qué hacer si no tiene sistema manual

Si la persiana motorizada no dispone de accionamiento manual y la luz no vuelve de inmediato, lo más recomendable es no intentar forzarla. Tirar de las lamas o intentar mover el eje desde el exterior puede provocar desajustes, roturas o incluso descolgar la persiana.

En estos casos, la mejor opción es esperar a que se restablezca el suministro eléctrico. Si el corte se prolonga y la posición de la persiana supone un problema de seguridad o confort, puede ser necesario acceder al cajón para desacoplar el motor del eje. Esta operación requiere conocimientos técnicos y herramientas adecuadas, por lo que lo más prudente es contactar con un profesional especializado en persianas motorizadas.

Revisar el estado del motor cuando vuelve la luz

Una vez que se restablece el suministro eléctrico, conviene comprobar que la persiana funciona con normalidad. En la mayoría de los casos, el motor retomará su funcionamiento habitual sin problemas. Sin embargo, si la persiana no responde, se mueve de forma irregular o emite ruidos extraños, puede haberse producido un desajuste en los finales de carrera o una pequeña avería en el motor.

Es recomendable subir y bajar la persiana completamente un par de veces para verificar que el recorrido es correcto. Si el problema persiste, no conviene insistir, ya que un uso continuado podría agravar el fallo.

Soluciones preventivas para evitar este problema

Para evitar que una persiana motorizada se quede a medias en futuros cortes de luz, existen varias soluciones preventivas. Una de las más eficaces es instalar un motor con sistema de emergencia, que permita el accionamiento manual en cualquier momento.

Otra opción es incorporar un sistema de alimentación auxiliar, como baterías o pequeños SAI, que mantengan el funcionamiento del motor durante un tiempo limitado. Esta solución es especialmente útil en persianas grandes o en locales comerciales donde la seguridad es prioritaria.

También es importante realizar un mantenimiento periódico, revisando el estado del motor, el eje y las lamas, ya que un sistema en buen estado responde mejor ante situaciones imprevistas.

Cuándo llamar a un profesional

Si la persiana se queda bloqueada, hace ruidos extraños o no responde tras volver la luz, lo más adecuado es contactar con un técnico especializado. Un profesional podrá determinar si el problema es puntual o si existe una avería en el motor, el eje o los componentes eléctricos.

Actuar correctamente cuando se va la luz y la persiana motorizada se queda a medias no solo evita daños innecesarios, sino que alarga la vida útil del sistema y garantiza su funcionamiento seguro y eficiente a largo plazo.

 

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